Proteínas Recombinantes a partir de Células Mamíferas

Proteínas Recombinantes a partir de Células Mamíferas

Durante los años 60 estudios biológicos lograron determinar la estructura del ADN de los individuos y de cómo estos están determinados por un material genético, que es transmitido de una generación a otra. Posteriormente, se conoció que la información genética en todas las células se traduce a proteínas, componentes fundamentales que desempeñan una gran diversidad de funciones. Entre ellas las enzimas, proteínas que aceleran las reacciones químicas en los seres vivos. Además se pudo comprobar que todos los organismos se rigen por un código genético común, hecho que resultó fundamental para el desarrollo de la tecnología del ADN recombinante La recombinación de genes en seres vivos, a partir de su ADN, es una de las posibilidades que ofrece la biotecnología, y que permite obtener proteínas para fines terapéuticos, estas se denominan proteínas recombinantes. Estas se pueden obtener a partir bacterias, levaduras y células mamíferas, siendo estas últimas las de mayor complejidad y cuyo campo aún no ha sido abarcado en cabalidad. Durante los años 80 se comienza a estudiar la producción de proteínas recombinantes a partir de células mamíferas y en 1987 se entregó la primera patente en este ámbito, y fue la proteína tpa (activador tisular del plaminógeno), cuyo efecto anticoagulante logró prevenir los infartos al miocardio. A esta le siguieron patentes de gran importancia como la Eritroproyetina (EPO), conocida en el rubro como producto estrella en las células mamíferas, por ser un estimulador del crecimiento de glóbulos rojos. Esta proteína es producida en el riñón, por lo tanto puede ser utilizada para personas con daño renal crónico, pacientes trasplantados o aquellos que estén siendo dializados, evitando que lleguen a sufrir de anemia. “La EPO es el producto de mayor venta y el más caro que hay en el mercado, de una demanda impresionante porque tiene muchos usos y muchas aplicaciones”, señaló Claudia Altamirano, Profesora adjunta de la Escuela de Ingeniería Bioquímica de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. En el año 2000 la producción ya es bastante importante a nivel mundial, varios países como Estados Unidos, China, Japón y Cuba, entre otros producen diferentes compuestos activos. Si bien todos estos productos están protegidos por patente, lo que es gran ventaja para los productores, la duración de estas, es de en torno a los 1 a 20 años, lo que ha generado que durante la primera mitad del siglo XXI, se abra el mercado a los denominados Biogenéricos. Estos productos, cuya validación es por homologación, ha incrementado el nivel de producción y a la vez la competitividad a nivel de mercado, lo que se traduce en mayor acceso a un menor costo. “A raíz de esto se ha logrado disminuir los altos costos, ya que la competencia era mayor y no existía una terapia única”, dijo Claudia Altamirano. Si bien el estudio y la producción de este tipo de proteínas, llevan algunos años de estudio, nacen de un enfoque médico biológico, por lo tanto los procesos productivos están hechos a escala biológica. Con el aporte de la Ingeniería Bioquímica los procesos productivos han mejorado y se ven reflejadas en la optimización de las condiciones de cultivo de proteínas recombinantes por células mamíferas. La Escuela de Ingeniería Bioquímica de la PUCV, desarrolla la línea de trabajo “Producción de Proteínas Recombinantes por Células Mamíferas”, cuyo enfoque va netamente ligado al área académica y al aporte investigativo. En tal desarrollo han logrado determinar factores ambientales acordes para la producción de estas proteínas, logrando resultados significativos en cuanto a producción. Esta línea de investigación lleva 10 años y actualmente está a cargo de los Doctores Claudia Altamirano y Julio Berrios. La complejidad de esta investigación radica en los cuidados y las condiciones físicas y ambientales para crear este tipo de productos, ya que necesitan espacios de laboratorio adecuados para no ser contaminadas con bacterias, cuya propagación es mayor y más rápida que las células mamíferas, por lo que podrían competir en espacio desplazando a éstas últimas. Para desarrollar este proyecto, la EIB cuenta con un laboratorio especializado y adaptado para dar las condiciones adecuadas y específicas para cada tipo de investigación. La unión de diferentes disciplinas, sumados a los avances tecnológicos, pueden permitir un desarrollo en el ámbito terapéutico, incluso inesperado y puede ser la solución a interrogantes que hoy no han sido descifradas.

Galería de imágenes

PB140045
PB140046
PB140047
PB140048
PB140051
PB140053

Puedes suscribirte a nuestras noticias por RSS 2.0.

Información de Contacto

Secretaría de Dirección: (32) 2372000 

Secretaría de Docencia: (32) 2372003

Mail de contacto: info.eib@pucv.cl

Cómo llegar

Dirección: Av. Brasil 2085, Valparaíso

En metro: Dirección Puerto, Estación Francia.

En locomoción colectiva: Dirección Valparaíso por Errázuriz, parada Av. Francia.

Universidad Católica de Valparaíso
powered by dospuntocero.cl:estándares web que puedes pagar

Seleccione su tipo de usuario


Usuario sin Perfil
Estudiante de Enseñanza Media
Alumno de Pre-grado
Alumno de Post-grado
Ex-Alumno
Empresarios o Inversionistas
Académico EIB